Rubén es el primero de los doce hijos de Jacob y el primero de los seis que tuvo con Lea Génesis 29:32 Génesis 35:23. Le correspondía el lugar de cabeza de la familia después de su padre. El Génesis cuenta cómo lo perdió, y también que fue el hermano que más intentó frenar el daño contra José. De él desciende la tribu de Rubén.
Años después, en Egipto, el gobernador acusa a los diez hermanos de ser espías. No saben que es José. Entre ellos hablan en hebreo y reconocen su culpa por lo que hicieron a su hermano. Rubén les recuerda que él se lo advirtió: «¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el joven…? He aquí también se nos demanda su sangre» Génesis 42:21-22. José, que los entiende, se aparta a llorar Génesis 42:23-24.
De vuelta en Canaán, el gobernador ha retenido a Simeón y exige que traigan a Benjamín. Jacob se niega. Rubén hace una oferta extrema: «Harás morir a mis dos hijos, si no te lo devuelvo» Génesis 42:36-37. Jacob la rechaza: Benjamín no bajará Génesis 42:38. Cuando el hambre aprieta, es la garantía de Judá, que se ofrece a sí mismo, la que convence a su padre Génesis 43:8-14.
Su familia
Rubén bajó a Egipto con sus cuatro hijos: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi Génesis 46:8-9. De ellos salen los clanes de la tribu Números 26:5-7. Datán y Abiram, que se rebelaron con Coré contra Moisés, eran rubenitas Números 16:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
Rubén encabeza las listas de los hijos de Jacob y de las tribus ordenadas por nacimiento Éxodo 1:2 Números 1:20 1 Crónicas 2:1: la pérdida de la primogenitura no le quitó el primer lugar en el orden de nacimiento. La bendición de Moisés le dedica una sola frase, que suena a ruego por una tribu en peligro de desaparecer: «Viva Rubén, y no muera; y no sean pocos sus varones» Deuteronomio 33:6. Y en el canto de Débora se reprocha a los rubenitas que se quedaran entre sus rediles mientras otras tribus combatían Jueces 5:15-16.