Rubén es el primero de los doce hijos de Jacob y el primero de los seis que tuvo con Lea Génesis 29:32 Génesis 35:23. Le correspondía el lugar de cabeza de la familia después de su padre. El Génesis cuenta cómo lo perdió, y también que fue el hermano que más intentó frenar el daño contra José. De él desciende la tribu de Rubén.
Jacob se había casado con las dos hijas de su tío Labán: con Lea por un engaño y con Raquel por amor, y amaba más a Raquel Génesis 29:25-30. El texto dice que Dios vio que Lea era menospreciada y le dio hijos, mientras Raquel no podía tenerlos Génesis 29:31.
Cuando nace el primero, Lea lo llama Rubén y explica el nombre: «Ha mirado Jehová mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido» Génesis 29:32. El nombre de Rubén queda así unido desde el principio a la rivalidad entre las dos hermanas, que atraviesa todos los nacimientos que siguen.
En el tiempo de la siega del trigo, Rubén encuentra en el campo unas mandrágoras y se las lleva a su madre. Raquel se las pide a Lea, y las dos hermanas negocian con ellas una noche con Jacob Génesis 30:14-16. El episodio se cuenta con detalle en la ficha de Isacar, el hijo que nació de esa noche.
Su familia
Rubén bajó a Egipto con sus cuatro hijos: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi Génesis 46:8-9. De ellos salen los clanes de la tribu Números 26:5-7. Datán y Abiram, que se rebelaron con Coré contra Moisés, eran rubenitas Números 16:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
Rubén encabeza las listas de los hijos de Jacob y de las tribus ordenadas por nacimiento Éxodo 1:2 Números 1:20 1 Crónicas 2:1: la pérdida de la primogenitura no le quitó el primer lugar en el orden de nacimiento. La bendición de Moisés le dedica una sola frase, que suena a ruego por una tribu en peligro de desaparecer: «Viva Rubén, y no muera; y no sean pocos sus varones» Deuteronomio 33:6. Y en el canto de Débora se reprocha a los rubenitas que se quedaran entre sus rediles mientras otras tribus combatían Jueces 5:15-16.