Rubén es el primero de los doce hijos de Jacob y el primero de los seis que tuvo con Lea Génesis 29:32 Génesis 35:23. Le correspondía el lugar de cabeza de la familia después de su padre. El Génesis cuenta cómo lo perdió, y también que fue el hermano que más intentó frenar el daño contra José. De él desciende la tribu de Rubén.
Antes de morir, Jacob reúne a sus hijos. Empieza por Rubén y empieza con elogios: «mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor; principal en dignidad, principal en poder» Génesis 49:3. Pero el veredicto es el contrario: «impetuoso como las aguas, no serás el principal, por cuanto subiste al lecho de tu padre» Génesis 49:4. Lo que el Génesis había contado en una línea años antes recibe aquí su consecuencia.
El cronista lo explica después: la primogenitura de Rubén pasó a los hijos de José, y la jefatura, a Judá 1 Crónicas 5:1-2. Por eso José recibe dos partes en Israel, Efraín y Manasés, que Jacob adopta como hijos suyos «como Rubén y Simeón» Génesis 48:5.
Su familia
Rubén bajó a Egipto con sus cuatro hijos: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi Génesis 46:8-9. De ellos salen los clanes de la tribu Números 26:5-7. Datán y Abiram, que se rebelaron con Coré contra Moisés, eran rubenitas Números 16:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
Rubén encabeza las listas de los hijos de Jacob y de las tribus ordenadas por nacimiento Éxodo 1:2 Números 1:20 1 Crónicas 2:1: la pérdida de la primogenitura no le quitó el primer lugar en el orden de nacimiento. La bendición de Moisés le dedica una sola frase, que suena a ruego por una tribu en peligro de desaparecer: «Viva Rubén, y no muera; y no sean pocos sus varones» Deuteronomio 33:6. Y en el canto de Débora se reprocha a los rubenitas que se quedaran entre sus rediles mientras otras tribus combatían Jueces 5:15-16.