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Miqueas anuncia la ruina de Samaria y las ciudades de la Sefela

Mi 1 Miqueas 1:1-16

Antiguo Testamento Miqueas c. 740—700 a.C.; en los días de Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá (Miqueas 1:1). 16 versículos

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§ La escena

Miqueas es el profeta del campo en una época de profetas de la ciudad. Venía de Moreset, un pueblo de la Sefela, las colinas bajas que separan la llanura filistea de la serranía de Judá, a unos treinta y cinco kilómetros al suroeste de Jerusalén Miqueas 1:1. El libro no nombra a su padre: lo identifica su pueblo, Miqueas «de Moreset». Vivió en los mismos años que Isaías, pero mientras este hablaba desde la corte, Miqueas denuncia sobre todo a los poderosos que dejaban sin tierra a los pequeños propietarios Miqueas 2:2.

El libro empieza con Dios saliendo de su templo como testigo contra los pueblos, y con una pregunta que señala a las capitales: ¿cuál es la rebelión de Jacob? ¿No es Samaria? ¿Y cuáles los lugares altos de Judá? ¿No es Jerusalén? Miqueas 1:2-5. Samaria será convertida en un montón de ruinas en el campo, y sus piedras rodarán al valle Miqueas 1:6. Miqueas reacciona como un hombre de luto: se lamentará y andará despojado y desnudo Miqueas 1:8.

Después, el golpe se acerca a su tierra. El capítulo recorre una lista de ciudades de la Sefela —Gat, Laquis, Moreset-gat, Aczib, Maresa, Adulam—, jugando en hebreo con el sonido de cada nombre para anunciar su desgracia Miqueas 1:10-15. A Laquis, la gran fortaleza de Judá, la llama «principio de pecado para la hija de Sion» Miqueas 1:13.

Un siglo después: la palabra que salvó a Jeremías

El libro de Jeremías conserva un recuerdo de Miqueas que su propio libro no cuenta. Hacia 609 a.C., cuando los sacerdotes y los profetas pedían la muerte de Jeremías por haber anunciado la destrucción del templo, algunos ancianos se levantaron a recordar un precedente: Miqueas de Moreset había dicho en tiempos de Ezequías que Sion sería arada como un campo, y el rey no lo mató, sino que temió a Jehová y oró, y Dios se arrepintió del mal que había anunciado Jeremías 26:17-19. La cita coincide palabra por palabra con Miqueas 3:12, y añade lo que pasó después: que el anuncio provocó el arrepentimiento de Ezequías y que por eso el castigo se aplazó. Es uno de los pocos casos en que la Biblia muestra cómo se recordaba y se usaba la palabra de un profeta un siglo después.

Cómo lo recuerda la Biblia

Además de Belén, el Nuevo Testamento toma de Miqueas una frase sobre la familia dividida —el hijo contra el padre, la hija contra la madre, los enemigos del hombre son los de su casa—, que Jesús aplica a lo que provocará su mensaje Miqueas 7:6 Mateo 10:35-36.

El libro termina con una pregunta que parece jugar con el nombre del profeta: ¿qué Dios como tú, que perdona la maldad y olvida el pecado? Echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados Miqueas 7:18-19.

§ Escenas alrededor · Miqueas
Primera escena

Aquí empieza la ficha de Miqueas.

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El libro empieza con Dios saliendo de su templo como testigo contra los pueblos, y con una pregunta que señala a las capitales: ¿cuál es la rebelión de Jacob?

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El centro de la denuncia de Miqueas es la tierra.