Josías reúne a todos los ancianos, a los sacerdotes, a los profetas y a todo el pueblo, de pequeño a grande, lee ante ellos el libro del pacto, y en pie junto a la columna hace pacto delante de Jehová; todo el pueblo lo confirma 2 Reyes 23:1-3.
Sigue una limpieza minuciosa. Saca del templo los utensilios hechos para Baal, para Asera y para el ejército de los cielos y los quema fuera de Jerusalén, en el valle del Cedrón 2 Reyes 23:4. Quita a los sacerdotes idólatras que habían puesto los reyes de Judá, derriba las casas de prostitución sagrada que había junto al templo y profana los lugares altos desde Geba hasta Beerseba 2 Reyes 23:5-8. Profana el Tofet del valle de Hinom, donde se pasaba a los hijos por el fuego en honor de Moloc, quita los caballos y los carros dedicados al sol y destruye los altares de Acaz y de Manasés 2 Reyes 23:10-12. Incluso profana los lugares altos que Salomón había levantado frente a Jerusalén a Astoret, a Quemos y a Milcom 2 Reyes 23:13-14.
Su papel dentro de la Biblia
Josías es el último gran rey de Judá y el modelo del rey fiel a la ley. Su reforma es el punto culminante de la historia de los Reyes, que mide a cada monarca por su fidelidad al culto único en Jerusalén; y es también su paradoja: el rey más fiel no basta para evitar el desastre. Tras su muerte, sus hijos reinan bajo Egipto y Babilonia, y en veintitrés años Jerusalén cae 2 Reyes 23:31-37.
En su reinado comienzan a profetizar Jeremías, en el año trece Jeremías 1:1-2, y Sofonías Sofonías 1:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
Jeremías, que lo lloró, lo pone como ejemplo frente a su hijo Joacim, que construía su palacio sin pagar a los obreros: tu padre comió y bebió e hizo juicio y justicia, juzgó la causa del pobre y del menesteroso, «¿no es esto conocerme a mí?, dice Jehová» Jeremías 22:13-16. Zacarías compara un gran luto futuro con «el llanto de Hadad-rimón en el valle de Meguido» Zacarías 12:11, que muchos intérpretes relacionan con el duelo por Josías. En el Nuevo Testamento, Josías aparece en la genealogía de Jesús en Mateo, en el umbral de la deportación a Babilonia Mateo 1:10-11.
Otros con el mismo nombre
Zacarías menciona a un Josías hijo de Sofonías, en cuya casa se recibe la plata y el oro de los que vuelven de Babilonia Zacarías 6:10.