El rey manda celebrar la Pascua «conforme a lo que está escrito en el libro de este pacto», y el texto dice que no se había celebrado una así desde los tiempos de los jueces, ni en todos los días de los reyes de Israel y de Judá 2 Reyes 23:21-23. Crónicas la describe con detalle: los corderos que da el rey, los levitas que matan y asan la Pascua, los cantores en sus puestos 2 Crónicas 35:1-19.
El juicio del narrador es, junto con el de Ezequías, el más alto del libro de los Reyes: no hubo antes ni después un rey que se convirtiera a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y con todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés 2 Reyes 23:25, las mismas palabras del mandamiento principal Deuteronomio 6:5. Y a continuación, la frase más dura: con todo eso, Dios no se apartó de su ira contra Judá por lo que había hecho Manasés 2 Reyes 23:26-27.
Su papel dentro de la Biblia
Josías es el último gran rey de Judá y el modelo del rey fiel a la ley. Su reforma es el punto culminante de la historia de los Reyes, que mide a cada monarca por su fidelidad al culto único en Jerusalén; y es también su paradoja: el rey más fiel no basta para evitar el desastre. Tras su muerte, sus hijos reinan bajo Egipto y Babilonia, y en veintitrés años Jerusalén cae 2 Reyes 23:31-37.
En su reinado comienzan a profetizar Jeremías, en el año trece Jeremías 1:1-2, y Sofonías Sofonías 1:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
Jeremías, que lo lloró, lo pone como ejemplo frente a su hijo Joacim, que construía su palacio sin pagar a los obreros: tu padre comió y bebió e hizo juicio y justicia, juzgó la causa del pobre y del menesteroso, «¿no es esto conocerme a mí?, dice Jehová» Jeremías 22:13-16. Zacarías compara un gran luto futuro con «el llanto de Hadad-rimón en el valle de Meguido» Zacarías 12:11, que muchos intérpretes relacionan con el duelo por Josías. En el Nuevo Testamento, Josías aparece en la genealogía de Jesús en Mateo, en el umbral de la deportación a Babilonia Mateo 1:10-11.
Otros con el mismo nombre
Zacarías menciona a un Josías hijo de Sofonías, en cuya casa se recibe la plata y el oro de los que vuelven de Babilonia Zacarías 6:10.