Cuando se publica el decreto de buscar jóvenes para el rey, Ester es llevada al palacio de Susa, al cuidado de Hegai, el
eunuco encargado de las mujeres. Ella le agrada, y Hegai le da enseguida lo necesario para su atavío, siete doncellas y el
mejor lugar de la casa Ester 2:8-9. Por orden de Mardoqueo, Ester no dice a nadie cuál es su pueblo ni su
familia, y él pasea cada día delante del patio para saber cómo está Ester 2:10-11.
Cada joven pasa doce meses de preparación con aceites y perfumes antes de presentarse ante el rey Ester 2:12-14.
Cuando le llega el turno, Ester no pide nada más que lo que Hegai le aconseja. El rey la ama más que a todas las demás, le pone
la corona y la hace reina en lugar de Vasti, en el séptimo año de su reinado Ester 2:15-17.
Poco después, Mardoqueo, sentado a la puerta del rey, descubre que dos eunucos, Bigtán y Teres, planean matar a Asuero. Se lo
dice a Ester, que lo comunica al rey en nombre de Mardoqueo. Los dos son colgados, y el hecho queda escrito en el libro de las
crónicas del rey Ester 2:21-23. El detalle parece menor; más adelante salvará la vida de Mardoqueo.
Historia, texto y canon
Su papel dentro de la Biblia
Ester es la única mujer, con Rut, que da nombre a un libro de la Biblia hebrea, y la protagonista de una historia que
transcurre entera en la corte de un imperio extranjero. Pasa de huérfana obediente que calla su origen a reina que da
órdenes, revela quién es y firma con su autoridad la fiesta que lo recuerda. Su historia explica el origen de Purim, que el
judaísmo sigue celebrando leyendo el libro entero, y plantea una pregunta que no resuelve: cómo actúa Dios cuando nadie lo nombra.
Estás aquíEst 2 · EsterEster es elegida reina por el rey Asuero
Cuando se publica el decreto de buscar jóvenes para el rey, Ester es llevada al palacio de Susa, al cuidado de Hegai, el eunuco encargado de las mujeres.