Aquel día se desata una gran persecución contra la iglesia de Jerusalén, y todos menos los apóstoles se dispersan por Judea y Samaria. Saulo asola la iglesia entrando casa por casa Hechos 8:1-3. Pero los que se dispersan van anunciando el evangelio por donde pasan Hechos 8:4. Felipe, el compañero de Esteban entre los siete, baja a Samaria Hechos 8:5, y otros llegan hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, donde por primera vez hablan también a los griegos Hechos 11:19-21. Ver Antioquía y Samaria.
Su papel dentro de la Biblia
Esteban es el primer creyente en Jesús que muere por su fe, y su muerte es un punto de giro en Hechos. Hasta entonces, la iglesia vive en Jerusalén y alrededor del templo; después, se dispersa y el anuncio sale hacia Samaria, la costa y las naciones. Su discurso prepara el terreno para esa salida: Dios no está encerrado en un lugar. Y en la escena de su muerte aparece por primera vez Saulo, el futuro Pablo, que años después lo recordará con pesar: «cuando se derramaba la sangre de Esteban tu testigo, yo también estaba presente, y consentía» Hechos 22:20.