Elías y Eliseo salen de Gilgal. En Bet-el y en Jericó, Elías pide a su discípulo que se quede, y Eliseo se niega: no te dejaré; los hijos de los profetas de cada lugar le dicen que su señor le será quitado ese día 2 Reyes 2:1-6. Junto al Jordán, Elías enrolla su manto y golpea las aguas, que se apartan, y cruzan en seco 2 Reyes 2:7-8. Al otro lado, Eliseo le pide una doble porción de su espíritu, la parte del primogénito; Elías le responde que la tendrá si lo ve cuando sea quitado 2 Reyes 2:9-10.
Mientras caminan hablando, un carro de fuego con caballos de fuego los separa, y Elías sube al cielo en un torbellino. Eliseo grita: «¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!», rasga sus vestidos, recoge el manto caído y golpea con él el Jordán, que vuelve a abrirse 2 Reyes 2:11-14. Los profetas de Jericó lo buscan tres días y no lo encuentran 2 Reyes 2:15-18. Ver el río Jordán y Jericó.
Su papel dentro de la Biblia
Elías es el gran profeta de la lucha contra la idolatría en el reino del norte 1 Reyes 18:21. No dejó ningún libro, pero su figura domina los capítulos centrales de Reyes y fija el modelo del profeta que se planta ante el rey en nombre de Dios. Con Moisés, es una de las dos figuras que la tradición asocia con el Horeb y con la ley.
Su desaparición sin muerte lo convirtió en figura de esperanza. El último libro de los profetas cierra con su nombre: Dios enviará al profeta Elías antes del día grande y terrible de Jehová, para hacer volver el corazón de los padres hacia los hijos Malaquías 4:5-6.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
Como precursor. El ángel anuncia a Zacarías que su hijo Juan irá delante del Señor «con el espíritu y el poder de Elías» Lucas 1:17, y Juan viste como él, de pelo de camello y cinturón de cuero Marcos 1:6. Jesús dice que Elías ya vino y no lo reconocieron, y los discípulos entienden que habla de Juan el Bautista Mateo 17:10-13.
En la transfiguración. Elías aparece con Moisés hablando con Jesús en el monte Mateo 17:3. En la cruz, algunos creen que Jesús llama a Elías cuando grita «Eloi, Eloi» Marcos 15:34-36.
Como ejemplo. Pablo recuerda los siete mil que Dios se reservó para decir que también ahora queda un remanente Romanos 11:2-5, y Santiago, que Elías era un hombre como nosotros cuya oración cerró y abrió el cielo Santiago 5:17-18.
Otros con el mismo nombre
La Reina-Valera da el nombre de Elías a otros hombres de las listas de Crónicas y Esdras: un benjamita 1 Crónicas 8:27 y dos israelitas que habían tomado mujeres extranjeras Esdras 10:21 Esdras 10:26.