El templo de Salomón tuvo su mesa de oro para los panes 1 Reyes 7:48; Crónicas habla de diez mesas 2 Crónicas 4:8. El rey Abías de Judá, en su discurso contra el reino del norte, presenta la continuidad de los panes como prueba de la legitimidad del culto de Jerusalén: «ponen los panes sobre la mesa limpia… porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehová» 2 Crónicas 13:11.
Tras el exilio, los repatriados se comprometen a pagar un tercio de siclo al año para el servicio del templo, y el primer destino que nombran es el pan de la proposición Nehemías 10:32-33. En tiempos del Nuevo Testamento, la carta a los Hebreos, al describir la tienda del desierto, enumera en la primera sala el candelabro, la mesa y los panes de la proposición Hebreos 9:2.
§ Escenas alrededor · Mesa de los panes de la proposición