eLogos

Esaú vende la primogenitura a Jacob por un guiso de lentejas

Gn 25 Génesis 25:29-34

Antiguo Testamento Génesis Época patriarcal (fecha incierta; tradicionalmente, primera mitad del II milenio a.C.) 6 versículos

§ La escena

Un día Esaú vuelve del campo agotado y encuentra a Jacob cocinando un guiso. Le pide que le dé de comer «de ese guiso rojo», y el narrador añade: por eso lo llamaron Edom, que significa «rojo» Génesis 25:29-30. Jacob le pone una condición: véndeme primero tu primogenitura. Esaú responde que se está muriendo, ¿de qué le servirá? Jacob le pide que lo jure, y Esaú lo jura y se la vende Génesis 25:31-33.

Come pan y el guiso de lentejas, bebe, se levanta y se va. El narrador no juzga a Jacob por aprovecharse; juzga a Esaú con una frase: «Así menospreció Esaú la primogenitura» Génesis 25:34. Ver Jacob.

Su papel dentro de la Biblia

Esaú es la otra mitad de la historia de Jacob. A través de él, el Génesis explica por qué Israel y Edom, pueblos hermanos, vivieron siglos de rivalidad: la primogenitura vendida, la bendición perdida, la amenaza de muerte y el reencuentro. La Biblia no lo convierte en un villano. Le da lágrimas, generosidad y una descendencia numerosa con reyes propios, y la ley de Israel lo recuerda como hermano: Israel no debía conquistar Seir, que Dios había dado a Esaú Deuteronomio 2:4-5, y «no aborrecerás al edomita, porque es tu hermano» Deuteronomio 23:7.

Cómo lo recuerdan después

La rivalidad entre los dos pueblos se agrava con el tiempo. Cuando Edom se alegra de la caída de Jerusalén y se suma al saqueo, el profeta Abdías lo acusa «por la injuria a tu hermano Jacob» Abdías 1:10-11. Malaquías abre su libro con una frase que hará historia: «Amé a Jacob, y a Esaú aborrecí» Malaquías 1:2-3. Ver Abdías y Malaquías.

En el Nuevo Testamento, Pablo cita esa frase junto con el oráculo de Rebeca para explicar que la elección de Dios no depende de las obras, porque fue anunciada antes de que los gemelos hicieran bien o mal Romanos 9:10-13. La carta a los Hebreos lo pone como advertencia: que nadie sea profano como Esaú, que por una comida vendió su primogenitura y después, aunque buscó la bendición con lágrimas, no halló oportunidad de cambiarla Hebreos 12:16-17. La misma carta recuerda que Isaac bendijo por la fe a Jacob y a Esaú Hebreos 11:20.

§ Escenas alrededor · Esaú