Medio siglo después, Eliseo enferma de muerte. El rey Joás de Israel baja a verlo y llora sobre él con las mismas palabras que Eliseo había gritado a Elías: «¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!» 2 Reyes 13:14. El profeta le manda disparar una flecha por la ventana hacia el oriente —flecha de salvación contra Siria— y golpear la tierra con las flechas. Joás golpea tres veces y se detiene, y Eliseo se enoja: debías haber golpeado cinco o seis veces; ahora solo vencerás a Siria tres veces 2 Reyes 13:15-19.
Eliseo muere y lo sepultan. Tiempo después, cuando las bandas moabitas entraban en la tierra con el año nuevo, unos hombres que están enterrando a un muerto ven llegar una de ellas y arrojan el cadáver en el sepulcro de Eliseo; al tocar los huesos del profeta, el muerto revive y se pone en pie 2 Reyes 13:20-21.
Su papel dentro de la Biblia
Eliseo completa la obra de Elías 2 Reyes 2:15. Elías se enfrentó a Baal y desapareció; Eliseo se queda en medio del pueblo durante medio siglo, entre los reyes Joram, Jehú, Joacaz y Joás, y su ministerio combina los milagros cotidianos —el aceite, el pan, el agua, una herramienta perdida— con la intervención en la política de su tiempo. Con él, la figura del profeta rodeado de discípulos, los «hijos de los profetas», ocupa un lugar central.
Los paralelos entre Elías y Eliseo son deliberados: los dos abren el Jordán, multiplican el alimento de una viuda y devuelven la vida a un niño tendiéndose sobre él 1 Reyes 17:21-22 2 Reyes 4:34. La tradición judía posterior contó que Eliseo hizo el doble de milagros que su maestro, como eco de la doble porción; el texto no los cuenta.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
La única mención fuera de los libros de los Reyes está en boca de Jesús, en la sinagoga de Nazaret: Eliseo curó a un extranjero, Naamán el sirio, y no a los muchos leprosos de Israel Lucas 4:27. Los milagros de Jesús —la resurrección del hijo de la viuda en Naín, junto a Sunem, la multiplicación de los panes, la curación de leprosos— evocan con frecuencia los de Eliseo Lucas 7:11-15.