El rey de Siria descubre que cada plan que traza contra Israel lo conoce antes el rey de Israel, porque Eliseo se lo avisa. Sabe que el profeta está en Dotán y envía de noche caballos, carros y un gran ejército a rodear la ciudad 2 Reyes 6:8-14. Al amanecer, el criado de Eliseo ve la tropa y se asusta. Eliseo le responde: «No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos», y ora para que se le abran los ojos: el monte está lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo 2 Reyes 6:15-17.
Eliseo pide que el ejército quede ciego, lo conduce hasta Samaria y, cuando se les abren los ojos, convence al rey de Israel de no matarlos, sino de darles pan y agua y dejarlos volver. Las bandas armadas de Siria no vuelven a entrar en la tierra de Israel 2 Reyes 6:18-23. Ver Dotán.
Su papel dentro de la Biblia
Eliseo completa la obra de Elías 2 Reyes 2:15. Elías se enfrentó a Baal y desapareció; Eliseo se queda en medio del pueblo durante medio siglo, entre los reyes Joram, Jehú, Joacaz y Joás, y su ministerio combina los milagros cotidianos —el aceite, el pan, el agua, una herramienta perdida— con la intervención en la política de su tiempo. Con él, la figura del profeta rodeado de discípulos, los «hijos de los profetas», ocupa un lugar central.
Los paralelos entre Elías y Eliseo son deliberados: los dos abren el Jordán, multiplican el alimento de una viuda y devuelven la vida a un niño tendiéndose sobre él 1 Reyes 17:21-22 2 Reyes 4:34. La tradición judía posterior contó que Eliseo hizo el doble de milagros que su maestro, como eco de la doble porción; el texto no los cuenta.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
La única mención fuera de los libros de los Reyes está en boca de Jesús, en la sinagoga de Nazaret: Eliseo curó a un extranjero, Naamán el sirio, y no a los muchos leprosos de Israel Lucas 4:27. Los milagros de Jesús —la resurrección del hijo de la viuda en Naín, junto a Sunem, la multiplicación de los panes, la curación de leprosos— evocan con frecuencia los de Eliseo Lucas 7:11-15.