La viuda de uno de los hijos de los profetas acude a Eliseo porque el acreedor viene a llevarse a sus dos hijos como esclavos. Solo le queda una vasija de aceite. Eliseo le manda pedir prestadas vasijas vacías a los vecinos y llenarlas, y el aceite no se acaba hasta que se llena la última; con él paga la deuda 2 Reyes 4:1-7.
En Sunem, una mujer rica invita al profeta a comer cada vez que pasa, y con su marido le prepara un pequeño cuarto en la azotea. Eliseo le anuncia que tendrá un hijo, aunque su marido es viejo, y lo tiene 2 Reyes 4:8-17. Años después, el niño se queja de la cabeza en el campo y muere en brazos de su madre. La madre lo acuesta en la cama del profeta, monta en un asna y va a buscar a Eliseo al monte Carmelo 2 Reyes 4:18-28. Eliseo sube al cuarto, ora, se tiende sobre el niño, y el niño estornuda siete veces y abre los ojos 2 Reyes 4:32-37. Ver Sunem.
Su papel dentro de la Biblia
Eliseo completa la obra de Elías 2 Reyes 2:15. Elías se enfrentó a Baal y desapareció; Eliseo se queda en medio del pueblo durante medio siglo, entre los reyes Joram, Jehú, Joacaz y Joás, y su ministerio combina los milagros cotidianos —el aceite, el pan, el agua, una herramienta perdida— con la intervención en la política de su tiempo. Con él, la figura del profeta rodeado de discípulos, los «hijos de los profetas», ocupa un lugar central.
Los paralelos entre Elías y Eliseo son deliberados: los dos abren el Jordán, multiplican el alimento de una viuda y devuelven la vida a un niño tendiéndose sobre él 1 Reyes 17:21-22 2 Reyes 4:34. La tradición judía posterior contó que Eliseo hizo el doble de milagros que su maestro, como eco de la doble porción; el texto no los cuenta.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
La única mención fuera de los libros de los Reyes está en boca de Jesús, en la sinagoga de Nazaret: Eliseo curó a un extranjero, Naamán el sirio, y no a los muchos leprosos de Israel Lucas 4:27. Los milagros de Jesús —la resurrección del hijo de la viuda en Naín, junto a Sunem, la multiplicación de los panes, la curación de leprosos— evocan con frecuencia los de Eliseo Lucas 7:11-15.