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Un hombre de Dios anuncia a Elí el fin de su casa

1 S 2 1 Samuel 2:27-36

Antiguo Testamento 1 Samuel Final del período de los jueces (siglo XI a.C.); juzgó a Israel cuarenta años 10 versículos

§ La escena

Un hombre de Dios, cuyo nombre no se da, viene a Elí. Le recuerda que Dios eligió a la familia de su padre para el sacerdocio, y le hace una pregunta que es una acusación: «¿Por qué… has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?» 1 Samuel 2:27-29. La promesa de un sacerdocio perpetuo queda condicionada: «yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco» 1 Samuel 2:30.

Anuncia que en la casa de Elí no habrá ancianos, y da una señal: sus dos hijos morirán el mismo día. Dios se levantará «un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón», y los descendientes de Elí vendrán a pedirle un puesto entre los sacerdotes para tener un bocado de pan 1 Samuel 2:31-36.

Su papel dentro de la Biblia

Elí es la figura de transición entre los jueces y la monarquía. Con él termina el santuario de Silo como centro de Israel y empieza la historia de Samuel, el profeta que ungirá a los dos primeros reyes. Su caída muestra la idea que recorre los libros de Samuel: Dios aparta a los que se sirven de lo sagrado y levanta a otros. Siglos después, Jeremías recordará la ruina de Silo como advertencia para el templo de Jerusalén Jeremías 7:12-14.

La sentencia contra su casa se cumple en varias etapas: la muerte de sus hijos, la matanza de los sacerdotes de Nob, que eran muy probablemente descendientes suyos 1 Samuel 22:11-19, y la destitución de Abiatar, el único que escapó, cuando Salomón lo expulsa del sacerdocio 1 Reyes 2:26-27. El linaje de Elí aparece en el texto en una línea: Ahías, sacerdote en tiempos de Saúl, era hijo de Ahitob, hermano de Icabod, hijo de Finees, hijo de Elí 1 Samuel 14:3.

§ Escenas alrededor · Elí