La genealogía de Taré presenta a Lot de pasada: Harán, hermano de Abram, engendra a Lot y muere en Ur de los caldeos, en vida de su padre Génesis 11:27-28. Taré sale de Ur llevando consigo a su hijo Abram, a su nuera Sarai y a su nieto Lot, rumbo a Canaán, y se establece en Harán Génesis 11:31. Cuando Dios llama a Abram a salir de allí, «Lot fue con él» Génesis 12:4-5. Ver Abraham y Harán.
Su papel dentro de la Biblia
Lot es el pariente que acompaña la promesa sin ser su heredero. Su historia corre paralela a la de Abraham y la ilumina por contraste: elige la tierra mejor regada y acaba en una cueva; su tío deja elegir y recibe toda la tierra. Por él, Moab y Amón quedan unidos a Israel como parientes. Cuando Israel sale de Egipto, Dios le prohíbe atacar a Moab y a Amón porque les ha dado su tierra «a los hijos de Lot» Deuteronomio 2:9 Deuteronomio 2:19. De Moab vendrá Rut, la bisabuela de David Rut 4:13-17.
Cómo lo recuerdan después
Jesús usa los días de Lot como imagen de la venida del Hijo del Hombre: la gente comía, bebía, compraba y vendía, hasta el día en que Lot salió de Sodoma y llovió fuego del cielo. Y añade una advertencia breve: «Acordaos de la mujer de Lot» Lucas 17:28-32. La segunda carta de Pedro lo llama «el justo Lot», abrumado por la conducta de los malvados, que afligía cada día su alma justa viendo y oyendo lo que hacían, y lo pone como ejemplo de que Dios sabe librar a los piadosos 2 Pedro 2:6-9.