La honda (qelaʿ) era un arma al alcance de cualquiera: dos cuerdas o tiras unidas por una pequeña bolsa en la que se colocaba la piedra. El hondero sujetaba los dos extremos, hacía girar la honda y soltaba uno en el momento justo, de modo que la piedra salía con gran velocidad. Los pastores la llevaban para defender el rebaño, y David cuenta que había defendido el suyo de leones y osos 1 Samuel 17:34-36. Ver David.
En la guerra, los honderos formaban la tropa ligera, que hostigaba al enemigo a distancia. El texto de Jueces destaca a los de Benjamín: setecientos hombres escogidos, zurdos, «todos los cuales tiraban una piedra con la honda a un cabello, y no erraban» Jueces 20:16. Generaciones después, se unen a David en Siclag guerreros benjamitas que usaban la mano derecha y la izquierda para tirar piedras con honda y flechas con arco 1 Crónicas 12:1-2. Ver la tribu de Benjamín.
Lo que el texto permite afirmar y lo que no
El texto dice que la honda de David era su arma de pastor, que llevaba cinco piedras lisas del arroyo en una bolsa y que una sola bastó. No describe la honda, ni su material, ni el tamaño de las piedras. Lo demás —cómo era, de qué estaba hecha, qué alcance tenía— procede de las hondas y las piedras halladas en Egipto y en Canaán, de las imágenes asirias y de experimentos modernos, que sirven de comparación, no de descripción de la honda de David.