El libro empieza y termina sin decir quién lo escribió. «Visión de Abdías»
Abdías 1:1: ni el nombre del padre, ni la ciudad, ni el rey bajo
el que profetizó, datos que otros profetas sí dan en su primera línea. Todo lo
que se sabe del hombre es su nombre, y el nombre era corriente.
Lo que sí es nítido es el mensaje, y se entiende mejor sabiendo a quién iba
dirigido. Edom ocupaba las montañas de Seir, al sureste del mar Muerto: un
territorio de roca arenisca y desfiladeros, fácil de defender, por el que pasaba
el Camino Real, que iba del golfo de Áqaba a Damasco. Entre Edom e Israel había una
historia larga de parentesco y de enemistad.
El cargo concreto es lo que Edom hizo el día de la catástrofe de Jerusalén: se
quedó a un lado mientras extraños entraban por las puertas, se alegró, entró él
mismo a repartirse el botín y esperó en las encrucijadas para cortar el paso a los
que huían Abdías 1:11-14. El texto lo dice en una serie de
prohibiciones —no debiste mirar, no debiste alegrarte, no debiste entrar—, como si
el profeta asistiera a la escena y quisiera detenerla.
Cuándo se escribió
Cómo lo recuerda la Biblia
El Nuevo Testamento no cita a Abdías. Dentro de los profetas, Joel promete la
salvación en el monte de Sion y en Jerusalén «como ha dicho Jehová», con palabras muy
cercanas a las de Abdías Joel 2:32Abdías 1:17, y Amós
habla de poseer «el resto de Edom» Amós 9:12. Malaquías, más tarde,
usa la desolación de Edom como prueba de que Dios eligió a Jacob
Malaquías 1:2-4.
Otros con el mismo nombre
La Reina-Valera 1960 llama «Abdías» a seis hombres distintos:
Estás aquíAbd 1 · AbdíasAbdías acusa a Edom por la caída de Jerusalén
El cargo concreto es lo que Edom hizo el día de la catástrofe de Jerusalén: se quedó a un lado mientras extraños entraban por las puertas, se alegró, entró él mismo a repartirse el botín y esperó en las encrucijadas…