El libro empieza y termina sin decir quién lo escribió. «Visión de Abdías» Abdías 1:1: ni el nombre del padre, ni la ciudad, ni el rey bajo el que profetizó, datos que otros profetas sí dan en su primera línea. Todo lo que se sabe del hombre es su nombre, y el nombre era corriente.
Lo que sí es nítido es el mensaje, y se entiende mejor sabiendo a quién iba dirigido. Edom ocupaba las montañas de Seir, al sureste del mar Muerto: un territorio de roca arenisca y desfiladeros, fácil de defender, por el que pasaba el Camino Real, que iba del golfo de Áqaba a Damasco. Entre Edom e Israel había una historia larga de parentesco y de enemistad.
La visión se abre con un rumor que corre entre las naciones: levantaos contra Edom Abdías 1:1. Dios lo ha hecho pequeño entre los pueblos Abdías 1:2. El cargo es la soberbia del que habita en las hendiduras de la peña y se cree inalcanzable, al que Dios promete hacer bajar aunque ponga su nido entre las estrellas Abdías 1:3-4.
La caída de Edom no vendrá solo de fuera. Si entraran ladrones, se llevarían lo que les bastara; a Edom lo registrarán hasta sus escondrijos Abdías 1:5-6. Sus aliados lo empujarán hasta la frontera, los que comían su pan le pondrán trampa Abdías 1:7, y sus sabios, famosos en toda la región, perderán el entendimiento Abdías 1:8-9.
Cuándo se escribió
Cómo lo recuerda la Biblia
El Nuevo Testamento no cita a Abdías. Dentro de los profetas, Joel promete la salvación en el monte de Sion y en Jerusalén «como ha dicho Jehová», con palabras muy cercanas a las de Abdías Joel 2:32 Abdías 1:17, y Amós habla de poseer «el resto de Edom» Amós 9:12. Malaquías, más tarde, usa la desolación de Edom como prueba de que Dios eligió a Jacob Malaquías 1:2-4.
Otros con el mismo nombre
La Reina-Valera 1960 llama «Abdías» a seis hombres distintos:
- Abdías, mayordomo de Acab — escondió a cien profetas de Jezabel.
- Abdías, príncipe de Josafat — enviado a enseñar la ley por las ciudades de Judá.
- Abdías, levita de Josías — capataz de la reparación del templo.
- Abdías, padre de Ismaías — en la administración de David.
- Abdías, descendiente de David — en la línea real posterior al destierro.
A ellos se suman otros ocho que la misma versión castellana llama «Obadías».