También: Inspiración de la Escritura · Inspirada por Dios · Theópneustos · Palabra de Dios escrita · Inerrancia · Infalibilidad de la Biblia
Enseñanza según la cual Dios actuó en los autores humanos de la Biblia de tal modo que lo que escribieron es su palabra. El texto clásico es 2 Timoteo 3:16: «Toda la Escritura es inspirada por Dios». La Biblia afirma el hecho, pero no explica el mecanismo, y las tradiciones cristianas lo entienden de maneras distintas.
En la Biblia
La segunda de Pedro lo explica desde el lado humano: los profetas no hablaron por voluntad propia, sino que «los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo» (2 Pedro 1:21). Los profetas presentan su mensaje con la fórmula «Así dice Jehová».
Etimología
«Inspirada por Dios» traduce una sola palabra griega, theópneustos, que no aparece en ningún texto anterior: literalmente, «soplada por Dios». La imagen es la del aliento (pneûma) de Dios, el mismo que da vida al hombre en Génesis 2:7. «Inspirar» viene del latín inspirare, «soplar dentro».
Lo que la Biblia dice de sí misma
Los profetas tienen conciencia de transmitir una palabra que no es suya. A Jeremías le dice
Dios: «He aquí he puesto mis palabras en tu boca» Jeremías 1:9; David, en sus
últimas palabras: «El Espíritu de Jehová ha hablado por mí» 2 Samuel 23:2. El Nuevo
Testamento generaliza la idea a toda la Escritura: es «inspirada por Dios, y útil para enseñar,
para redargüir, para corregir, para instruir en justicia» 2 Timoteo 3:15-17, y su
profecía no vino «por voluntad humana» 2 Pedro 1:20-21.
Autores de verdad
Al mismo tiempo, la Biblia no oculta a sus autores humanos. Lucas explica que investigó «con
diligencia todas las cosas desde su origen» antes de escribir Lucas 1:1-4. Pablo
distingue lo que manda el Señor de lo que él aconseja: «no yo, sino el Señor», y luego «yo digo,
no el Señor» 1 Corintios 7:10-12. Cada libro conserva el estilo, el vocabulario y
la época de quien lo escribió.