Débora manda llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le transmite una orden de Dios: que reúna diez mil hombres de Neftalí y de Zabulón en el monte Tabor; Dios atraerá a Sísara con sus carros al torrente de Cisón y lo entregará en su mano Jueces 4:6-7. Barac responde: «Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré» Jueces 4:8.
Débora acepta, pero con un aviso: no será tuya la gloria de la jornada, porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara. Va con él a Cedes, y Barac reúne a sus hombres Jueces 4:9-10. Ver Neftalí y Zabulón.
Su papel dentro de la Biblia
Débora es la cuarta de los jueces de Israel y la única mujer, y la única, dentro del libro de los Jueces, de la que se dice que era profetisa. Su historia es también la de una victoria en la que los héroes son otros: Barac dirige la batalla y Jael mata al general. El narrador lo subraya: la gloria fue para una mujer, y en el relato hay dos. Samuel incluye a Barac entre los libertadores enviados por Dios, según la Reina-Valera, que sigue aquí a la traducción griega; el texto hebreo dice «Bedán» 1 Samuel 12:11, y Hebreos lo menciona en su lista de la fe Hebreos 11:32; a Débora no la vuelve a nombrar ningún otro libro de la Biblia, pero el cántico que lleva su nombre la mantuvo en la memoria del pueblo.
Otros con el mismo nombre
Débora, nodriza de Rebeca, acompañó a la madre de Jacob desde Harán; murió en Bet-el y fue enterrada bajo una encina que llamaron «la encina del llanto» Génesis 35:8 Génesis 24:59.