Antiguo TestamentoDanielLlevado a Babilonia hacia 605 a.C.; el libro lo sigue hasta el tercer año de Ciro, c. 536 a.C. (Daniel 1:1; Daniel 10:1). La fecha de composición del libro se discute.28 versículos
Daniel es el único de los profetas que la Biblia presenta como funcionario de un imperio
extranjero. No predica en las puertas de Jerusalén ni a los desterrados: vive en la corte de
Babilonia, entre magos, astrólogos y sátrapas, y sirve a reyes que no son de su pueblo ni de
su fe. El libro que lleva su nombre cuenta esa vida en seis relatos (capítulos 1—6) y después
deja hablar al propio Daniel en primera persona para contar cuatro visiones (capítulos 7—12).
Esa doble forma explica por qué Daniel se lee de maneras tan distintas. Los relatos son
historias de fidelidad en tierra extraña; las visiones pertenecen a la apocalíptica, un género
que habla del final de los imperios con bestias, números y ángeles. Y la pregunta de cuándo se
escribió el libro, que se trata al final de la ficha, cambia mucho la manera de entender las
dos partes.
En el primer año de Belsasar, antes de la escritura en la pared, Daniel tiene un sueño que pone
por escrito Daniel 7:1. Ve cuatro bestias que suben del mar agitado: una como león
con alas de águila, otra como oso, otra como leopardo con cuatro cabezas, y una cuarta, terrible,
con dientes de hierro y diez cuernos, entre los que sale un cuerno pequeño que habla con arrogancia
Daniel 7:2-8. Entonces se ponen tronos y se sienta un Anciano de días, de vestido
blanco como la nieve; se abren los libros y la bestia es muerta Daniel 7:9-11.
Con las nubes del cielo viene «uno como un hijo de hombre», que se acerca al Anciano y recibe
dominio, gloria y un reino que todos los pueblos le servirán y que no será destruido
Daniel 7:13-14. Un ser de la visión le explica que las bestias son reyes y que el
reino será dado a «los santos del Altísimo» Daniel 7:17-18Daniel 7:27.
Daniel termina turbado y guarda el asunto en su corazón Daniel 7:28.
¿Cuándo se escribió el libro?
Cómo lo recuerda la Biblia
En el Nuevo Testamento, Jesús cita la «abominación desoladora de que habló el profeta Daniel» al
anunciar la destrucción del templo Mateo 24:15Marcos 13:14, y la carta a
los Hebreos incluye entre los héroes de la fe a quienes «taparon bocas de leones»
Hebreos 11:33. El Apocalipsis retoma sus imágenes: la bestia que sube del mar con
rasgos de leopardo, oso y león, y el Hijo del Hombre de cabello blanco como la lana
Apocalipsis 13:1-2Apocalipsis 1:13-14.