Antiguo TestamentoDanielLlevado a Babilonia hacia 605 a.C.; el libro lo sigue hasta el tercer año de Ciro, c. 536 a.C. (Daniel 1:1; Daniel 10:1). La fecha de composición del libro se discute.27 versículos
Daniel es el único de los profetas que la Biblia presenta como funcionario de un imperio
extranjero. No predica en las puertas de Jerusalén ni a los desterrados: vive en la corte de
Babilonia, entre magos, astrólogos y sátrapas, y sirve a reyes que no son de su pueblo ni de
su fe. El libro que lleva su nombre cuenta esa vida en seis relatos (capítulos 1—6) y después
deja hablar al propio Daniel en primera persona para contar cuatro visiones (capítulos 7—12).
Esa doble forma explica por qué Daniel se lee de maneras tan distintas. Los relatos son
historias de fidelidad en tierra extraña; las visiones pertenecen a la apocalíptica, un género
que habla del final de los imperios con bestias, números y ángeles. Y la pregunta de cuándo se
escribió el libro, que se trata al final de la ficha, cambia mucho la manera de entender las
dos partes.
En el primer año de Darío, Daniel lee en los libros de Jeremías el número de años que había de
durar la desolación de Jerusalén: setenta Daniel 9:1-2Jeremías 25:11.
Su reacción no es calcular, sino orar. Con ayuno, cilicio y ceniza, hace una larga confesión en
nombre de todo el pueblo: hemos pecado, no hemos escuchado a tus profetas; no presentamos
nuestros ruegos confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias
Daniel 9:3-6Daniel 9:18-19.
Mientras ora, a la hora del sacrificio de la tarde, llega Gabriel con una respuesta que
reinterpreta la cifra de Jeremías: no setenta años, sino setenta semanas, es decir, setenta
periodos de siete, hasta que se ponga fin al pecado y se unja al santo de los santos
Daniel 9:21-24. Le siguen una cuenta de siete, sesenta y dos y una semana, un ungido
que será quitado y un príncipe que destruirá la ciudad y el santuario y hará cesar el sacrificio
Daniel 9:25-27.
¿Cuándo se escribió el libro?
Cómo lo recuerda la Biblia
En el Nuevo Testamento, Jesús cita la «abominación desoladora de que habló el profeta Daniel» al
anunciar la destrucción del templo Mateo 24:15Marcos 13:14, y la carta a
los Hebreos incluye entre los héroes de la fe a quienes «taparon bocas de leones»
Hebreos 11:33. El Apocalipsis retoma sus imágenes: la bestia que sube del mar con
rasgos de leopardo, oso y león, y el Hijo del Hombre de cabello blanco como la lana
Apocalipsis 13:1-2Apocalipsis 1:13-14.