El candelabro estaba en el lugar santo, al lado sur, frente a la mesa de los panes Éxodo 40:24-25. El combustible estaba prescrito: aceite puro de olivas machacadas, que traían los hijos de Israel. Aarón y sus hijos preparaban las lámparas para que ardieran «desde la tarde hasta la mañana delante de Jehová» Éxodo 27:20-21. Levítico lo repite casi palabra por palabra y añade que era un estatuto perpetuo Levítico 24:1-4.
Al preparar las lámparas por la mañana y al encenderlas por la tarde, Aarón quemaba el incienso en el altar de oro Éxodo 30:7-8: los dos servicios del lugar santo iban juntos.
Una escena de la infancia de Samuel muestra la lámpara encendida. En el santuario de Silo, antes de que la lámpara de Dios fuese apagada, Samuel dormía en el templo, donde estaba el arca, cuando oye que lo llaman 1 Samuel 3:3-4. La indicación sitúa la escena de noche, antes del amanecer.