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La oración de Ana en Silo y la bendición de Elí

1 S 1 1 Samuel 1:9-18

Antiguo Testamento 1 Samuel Final del período de los jueces, c. siglo XI a.C. 10 versículos

§ La escena

Después de la comida, Ana se levanta. Elí está sentado en una silla junto a un pilar del santuario. Ella, con amargura de alma, ora y llora mucho, y hace un voto: si Dios mira la aflicción de su sierva y le da un hijo varón, ella lo dedicará a Dios todos los días de su vida, «y no pasará navaja sobre su cabeza» 1 Samuel 1:9-11.

Ana ora en su corazón: se le mueven los labios, pero no se oye su voz. Elí, que la observa, piensa que está ebria y la reprende 1 Samuel 1:12-14. Ella le contesta: «No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová» 1 Samuel 1:15-16. Elí la despide en paz y le desea que Dios le conceda lo que ha pedido. Ana se va, come, y su rostro ya no está triste 1 Samuel 1:17-18.

Su papel dentro de la Biblia

Ana aparece en solo dos capítulos, y su historia es la puerta de los libros de Samuel. Por ella empieza el relato que llevará de los jueces a la monarquía: el hijo que pide en Silo será el profeta que unja a Saúl y a David. Su cántico anuncia ese cambio antes de que nadie lo espere, y sus temas —Dios que exalta a los humildes, la estéril que da a luz— vuelven a sonar en el Nuevo Testamento en boca de María. Es, además, una de las oraciones más detalladas de la Biblia: dónde se hizo, cómo, qué se prometió y cómo se cumplió.

Otros con el mismo nombre

Ana la profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, una viuda muy anciana que no se apartaba del templo de Jerusalén. Cuando José y María presentan al niño Jesús, ella da gracias a Dios y habla de él a todos los que esperaban la redención de Jerusalén Lucas 2:36-38. Ver la tribu de Aser.

§ Escenas alrededor · Ana