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Sansón y Dalila: el secreto de su fuerza

Jue 16 Jueces 16:4-22

Antiguo Testamento Jueces c. siglo XI a.C. (período de los jueces) 19 versículos

§ La escena

Sansón se enamora de Dalila, en el valle de Sorec Jueces 16:4. Los cinco príncipes filisteos le ofrecen a ella mil cien piezas de plata cada uno por descubrir de dónde le viene la fuerza y cómo dominarlo Jueces 16:5. Dalila no lo disimula: le pregunta a la cara, una y otra vez.

Sansón juega con ella tres veces. Primero dice que lo atarían con siete mimbres verdes; Dalila lo prueba con hombres emboscados en la alcoba, y las ataduras se rompen Jueces 16:7-9. Luego, con cuerdas nuevas sin estrenar; se rompen como un hilo Jueces 16:11-12. Después, tejiendo sus siete guedejas en el telar; se zafa igual Jueces 16:13-14. Cada vez ella lo despierta con el mismo grito —«¡los filisteos sobre ti, Sansón!»—, y cada vez él ve la trampa y no aprende nada de ella.

La presión diaria acaba con él: importunado sin descanso, su alma se cansa hasta la muerte y le abre el corazón Jueces 16:16-17. Y lo que confiesa no es un truco físico, sino su identidad: nunca pasó navaja por su cabeza porque es nazareo de Dios desde el vientre de su madre; si lo rapan, su fuerza lo dejará Jueces 16:17.

Dalila lo duerme sobre sus rodillas, un hombre le rapa las siete guedejas, y su fuerza lo abandona Jueces 16:19. Al oír de nuevo el grito, Sansón se dispone a sacudirse como las otras veces, y ahí llega la frase más grave de toda su biografía: no sabía que Jehová ya se había apartado de él Jueces 16:20.

Los filisteos le echan mano, le sacan los ojos y lo bajan a Gaza, donde lo atan con cadenas de bronce para que muela en la cárcel Jueces 16:21. La ironía es deliberada: el hombre que se movió toda la vida detrás de lo que veían sus ojos —«vio en Timnat una mujer» Jueces 14:1— termina ciego, moliendo grano como una bestia. Pero el relato desliza una última semilla: el cabello rapado empieza a crecerle otra vez Jueces 16:22. No es que el pelo devuelva el poder por sí solo; es que la señal de su consagración vuelve a asomar.

§ Escenas alrededor · Sansón