Las dos llegan a Belén, y toda la ciudad se conmueve: «¿No es esta Noemí?». Ella responde con un juego con su nombre, que significa «agradable»: «No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara», «amarga», porque el Todopoderoso le ha dado gran amargura. «Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías» Rut 1:19-21. El narrador cierra el capítulo con dos datos que preparan lo que sigue: Rut la moabita viene con ella, y llegan al principio de la siega de la cebada Rut 1:22.
Su papel dentro de la Biblia
Rut es una de las dos mujeres que dan nombre a un libro del Antiguo Testamento. Su historia, ambientada en el tiempo de los jueces, muestra el otro lado de esa época violenta: una pequeña historia de familia, en un pueblo de Judá, donde la ley se cumple con generosidad. En la Biblia cristiana, el libro va entre Jueces y Samuel, y enlaza las dos épocas: termina con el nombre de David. En la Biblia hebrea está entre los Escritos, y se lee en la fiesta de las Semanas, Pentecostés, que celebra la cosecha del trigo Éxodo 34:22, la estación en que transcurre la historia. Ver Pentecostés.
Mateo la incluye en la genealogía de Jesús: «Booz engendró de Rut a Obed» Mateo 1:5. Es una de las cuatro mujeres que nombra antes de María, junto a Tamar, Rahab y la mujer de Urías Mateo 1:3-6 Mateo 1:16. De ellas, Rut y Rahab son las dos que el Antiguo Testamento presenta expresamente como extranjeras: Rahab, la de Jericó, siguió viviendo en medio de Israel Josué 6:25. Ver Jesús.