El Génesis no narra la muerte de Rebeca. Solo menciona la de su nodriza, Débora, enterrada al pie de Bet-el bajo una encina que llamaron Alón-bacut, «encina del llanto» Génesis 35:8. Años después, Jacob, en su lecho de muerte en Egipto, pide ser enterrado en la cueva de Macpela, donde están Abraham y Sara, «allí sepultaron a Isaac y a Rebeca su mujer; allí también sepulté yo a Lea» Génesis 49:29-31. Ver Hebrón.
Su papel dentro de la Biblia
Rebeca es el eslabón entre Abraham y Jacob. Asegura la continuidad de la familia de la promesa, recibe el oráculo que anuncia el destino de sus hijos y actúa para que se cumpla. De las matriarcas del Génesis, es la que más decide por sí misma: acepta ir a Canaán, consulta a Dios y organiza la bendición. Pablo la recuerda al explicar la elección: cuando Rebeca concibió de Isaac, antes de que los gemelos nacieran, se le dijo que el mayor serviría al menor Romanos 9:10-12.