Durante un hambre, Isaac se instala en Gerar, en tierra de los filisteos de Abimelec. Cuando los hombres del lugar le preguntan por su mujer, dice que es su hermana, por miedo a que lo maten por causa de ella, «porque era de hermoso aspecto» Génesis 26:6-7. Un día Abimelec mira por una ventana y ve a Isaac acariciando a Rebeca; lo llama, le reprocha la mentira y ordena que nadie los toque Génesis 26:8-11. Es la tercera vez en el Génesis que un patriarca hace pasar a su mujer por hermana; las dos anteriores fueron de Abraham con Sara Génesis 12:10-20 Génesis 20:1-18. Ver Gerar.
Su papel dentro de la Biblia
Rebeca es el eslabón entre Abraham y Jacob. Asegura la continuidad de la familia de la promesa, recibe el oráculo que anuncia el destino de sus hijos y actúa para que se cumpla. De las matriarcas del Génesis, es la que más decide por sí misma: acepta ir a Canaán, consulta a Dios y organiza la bendición. Pablo la recuerda al explicar la elección: cuando Rebeca concibió de Isaac, antes de que los gemelos nacieran, se le dijo que el mayor serviría al menor Romanos 9:10-12.