Éxodo enumera las piedras hilera por hilera, con su nombre hebreo Éxodo 28:17-20. La Reina-Valera las traduce así: en la primera hilera, sardio, topacio y carbunclo; en la segunda, esmeralda, zafiro y diamante; en la tercera, jacinto, ágata y amatista; en la cuarta, berilo, ónice y jaspe. Cada una llevaba grabado, como se graba un sello, el nombre de uno de los hijos de Israel: doce piedras para las doce tribus Éxodo 28:21.
Los nombres de las tribus iban así dos veces sobre el sumo sacerdote. Además de las doce piedras del pecho, las hombreras del efod llevaban dos piedras de ónice con seis nombres cada una, por orden de nacimiento, «para memorial» Éxodo 28:9-12.