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Malaquías: el amor de Dios y el culto despreciado

Mal 1 Malaquías 1:1-14

Antiguo Testamento Malaquías Siglo V a.C., probablemente c. 470—430 a.C.: con el segundo templo ya en funcionamiento y bajo un gobernador persa (Malaquías 1:8). 14 versículos

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§ La escena

El libro de Malaquías se presenta como «profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías» Malaquías 1:1, y no da ningún otro dato sobre él. Por su contenido se sabe cuándo habló: el templo reconstruido está en funcionamiento, con sus sacrificios y sus diezmos, y en Judá gobierna un funcionario persa, al que el texto llama simplemente «tu príncipe» o gobernador Malaquías 1:8. Ha pasado casi un siglo desde el regreso, las grandes promesas de Hageo y Zacarías no se han visto cumplidas, y lo que Malaquías encuentra es desgana.

El libro está construido como una serie de debates. Dios afirma algo, el pueblo responde con una pregunta escéptica, y el profeta la contesta. El primero marca el tono: «Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste?» Malaquías 1:2. La respuesta recurre a la historia de dos hermanos: Esaú era hermano de Jacob, y sin embargo Dios amó a Jacob y aborreció a Esaú, cuyas montañas ahora están desoladas Malaquías 1:2-3.

El segundo debate va contra los sacerdotes. Si Dios es padre, ¿dónde está su honra? Si es señor, ¿dónde está su temor? Ellos preguntan en qué lo han menospreciado, y el profeta responde con ejemplos concretos: ofrecen en el altar animales ciegos, cojos y enfermos. Presentadlos a vuestro gobernador, dice, a ver si os acepta Malaquías 1:6-8. Y hasta se quejan: «¡Oh, qué fastidio es esto!» Malaquías 1:13. Mejor sería que alguien cerrara las puertas del templo para que no se encendiera en vano el altar Malaquías 1:10.

El final de una colección

Malaquías es el último de los doce profetas menores y, en las Biblias cristianas, el último libro del Antiguo Testamento; su promesa de Elías queda como la última palabra antes de los evangelios. En la Biblia hebrea, en cambio, cierra la sección de los Profetas, y el canon sigue con los Escritos, que terminan con Crónicas.

Cómo lo recuerda la Biblia

Los evangelios abren con Malaquías. Marcos empieza citando «he aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz», unido a Isaías, para presentar a Juan el Bautista Marcos 1:2-4. El ángel anuncia a Zacarías que su hijo irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos Lucas 1:17. Jesús dice de Juan que él es el mensajero del que está escrito, y que, si lo quieren recibir, él es el Elías que había de venir Mateo 11:10 Mateo 11:14; después de la transfiguración, lo repite ante la pregunta de los discípulos Mateo 17:10-13. Juan, por su parte, niega ser Elías cuando se lo preguntan Juan 1:21, una diferencia que los intérpretes explican de varias maneras. Y Pablo cita «a Jacob amé, mas a Esaú aborrecí» al hablar de la elección Romanos 9:13 Malaquías 1:2-3.

§ Escenas alrededor · Malaquías
Primera escena

Aquí empieza la ficha de Malaquías.

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El libro está construido como una serie de debates.

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Malaquías recuerda a los sacerdotes cómo debía ser su oficio.