Al oír a Dios que se pasea por el huerto al aire del día, el hombre y su mujer se esconden entre los árboles. Dios llama al hombre, y él responde que tuvo miedo porque estaba desnudo Génesis 3:8-10. Preguntado si comió del árbol, el hombre culpa a la mujer, y a Dios con ella: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol». Dios pregunta entonces a la mujer qué ha hecho, y ella responde: «La serpiente me engañó, y comí» Génesis 3:11-13.
Dios habla primero a la serpiente: andará sobre su pecho, y pondrá enemistad entre ella y la mujer, entre su simiente y la simiente de la mujer; esta le herirá en la cabeza, y ella le herirá en el calcañar Génesis 3:14-15. A la mujer le anuncia que multiplicará los dolores de sus preñeces, que con dolor dará a luz a los hijos, que su deseo será para su marido y que él se enseñoreará de ella Génesis 3:16. Al hombre, que la tierra le dará espinos y que comerá el pan con el sudor de su rostro hasta volver al polvo Génesis 3:17-19.
Cómo la recuerda el Nuevo Testamento
La Biblia hebrea no vuelve a nombrar a Eva después del Génesis; solo el libro de Tobías, que forma parte del Antiguo Testamento en las Biblias católicas y ortodoxas pero no en la Reina-Valera, la recuerda en la oración de bodas de Tobías: Dios dio a Adán a Eva como ayuda y apoyo (Tobías 8:6). En el Nuevo Testamento, solo Pablo la menciona, dos veces, y siempre a propósito del engaño de la serpiente.
A los corintios les dice que teme que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, sus pensamientos se aparten de la sincera fidelidad a Cristo 2 Corintios 11:3: Eva sirve aquí de ejemplo para toda la comunidad, varones y mujeres. En la primera carta a Timoteo, al dar instrucciones sobre la enseñanza en la iglesia, recuerda que Adán fue formado primero y que no fue Adán el engañado, sino la mujer 1 Timoteo 2:13-14. En cambio, cuando explica cómo entró el pecado en el mundo, Pablo no nombra a Eva, sino a Adán: «por un hombre» Romanos 5:12.
Pablo usa también el relato de la creación para el orden entre varón y mujer en el culto, y en la misma frase lo equilibra: la mujer procede del varón, pero el varón nace de la mujer, y todo procede de Dios 1 Corintios 11:8-12.
Su papel dentro de la Biblia
Eva aparece en muy pocos capítulos, pero en ellos el Génesis plantea preguntas que recorren toda la Biblia: qué significa que hombre y mujer se correspondan, qué se rompe con la desobediencia, cómo continúa la vida fuera del huerto. Es la primera que pone nombre a un hijo y la primera madre que pierde a uno. Su nombre, puesto por Adán, la presenta como origen de todos los vivientes.