Acaz tiene veinte años cuando empieza a reinar, y reina dieciséis en Jerusalén. El juicio del narrador llega en la primera línea: no hizo lo recto ante los ojos de Jehová como David su padre, sino que anduvo en el camino de los reyes de Israel, «y aun hizo pasar por fuego a su hijo, según las prácticas abominables de las naciones», y sacrificó en los lugares altos, en los collados y bajo todo árbol frondoso 2 Reyes 16:1-4. Ver lugares altos.
Su papel dentro de la Biblia
Acaz es el rey de la decisión equivocada en la crisis más grave del siglo VIII: ante la amenaza, prefirió la protección de un imperio a la palabra del profeta. Por él quedó Judá dentro del sistema asirio, la situación que heredará su hijo Ezequías, que hará lo contrario: abrirá las puertas del templo que su padre había cerrado y se rebelará contra Asiria 2 Crónicas 29:3 2 Reyes 18:7. Isaías fecha una de sus profecías «en el año que murió el rey Acaz» Isaías 14:28, y su nombre quedó unido a un reloj de sol, «las gradas de Acaz», en el que Isaías da a Ezequías una señal Isaías 38:8. Mateo lo incluye en la genealogía de Jesús Mateo 1:9.