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Mandrágora

También: Mandrágoras · Dudaím

Planta mediterránea de raíz gruesa, a veces con forma parecida a la humana, y frutos amarillos de olor intenso. En la Antigüedad se le atribuían poderes para despertar el amor y favorecer la fertilidad.

En la Biblia

Rubén encuentra mandrágoras en el campo y se las lleva a su madre Lea; Raquel, que no tenía hijos, se las pide, y a cambio deja que Jacob duerma esa noche con Lea (Génesis 30:14-16). La ironía del relato es que quien concibe es Lea; Raquel tendrá a José más tarde, cuando «se acordó Dios de Raquel» (Génesis 30:22-24). En el Cantar, «las mandrágoras han dado olor» en la escena de amor (Cantares 7:13).

Etimología

Del griego mandragóras, de origen incierto. El hebreo dice dûdāʾîm, de la misma raíz que dôd, «amado»: «frutos del amor».

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