El final del libro de Zacarías retoma la inscripción de la lámina y le cambia de sitio. En aquel día, anuncia, estará escrito «SANTIDAD A JEHOVÁ» sobre las campanillas de los caballos, y las ollas del templo serán como los tazones del altar; más aún, toda olla de Jerusalén y de Judá será santa para Jehová de los ejércitos Zacarías 14:20-21.
Lo que en el desierto llevaba una sola persona, en la frente y en oro, el profeta lo ve extendido a los objetos más corrientes de la vida diaria.