Mesa, rey de Moab, pagaba a Israel un tributo anual de cien mil corderos y la lana de cien mil carneros; cuando muere Acab, se rebela 2 Reyes 3:4-5. Joram sale de Samaria, pasa revista a su ejército y le pide ayuda a Josafat, rey de Judá, que acepta: «yo soy como tú, mi pueblo como tu pueblo, mis caballos como tus caballos». Deciden atacar por el sur, por el desierto de Edom, con el rey de Edom como aliado 2 Reyes 3:6-9. Ver Josafat, los moabitas y los edomitas.
Tras siete días de marcha se quedan sin agua, y Joram se desespera: Jehová ha reunido a tres reyes para entregarlos a Moab. Josafat pregunta si no hay allí un profeta, y les hablan de Eliseo, el que servía a Elías 2 Reyes 3:9-11. Eliseo recibe a Joram con dureza: que vaya a los profetas de su padre y de su madre; si no fuera por respeto a Josafat, ni lo miraría. Pide un músico, y anuncia que el valle se llenará de agua sin viento ni lluvia y que Moab caerá en sus manos 2 Reyes 3:13-19. Ver Eliseo.
Así ocurre. Los moabitas ven al amanecer el agua roja como sangre, creen que los reyes se han matado entre sí y se lanzan al saqueo, y son derrotados. Los aliados arrasan el país y cercan Kir-hareset. Entonces el rey de Moab toma a su hijo primogénito, el heredero, y lo ofrece en holocausto sobre la muralla. «Y hubo grande enojo contra Israel», y los ejércitos se retiran a su tierra 2 Reyes 3:20-27.
Su papel dentro de la Biblia
Joram es el último rey de la casa de Omri, la dinastía que había hecho de Samaria su capital y de Israel una potencia regional. Con su muerte se cumplen los anuncios de Elías contra Acab y Jezabel, y empieza la dinastía de Jehú 1 Reyes 21:29 2 Reyes 10:17 2 Reyes 10:30. Su historia muestra el reino del norte en los años en que Moab se le escapa y Damasco lo acosa, y a un rey al que el profeta Eliseo trata con desprecio pero al que no deja de ayudar.
Otros con el mismo nombre
- Joram, rey de Judá, hijo de Josafat, que reinó en los mismos años y estaba casado con Atalía, la hermana de este Joram.
- Joram hijo de Toi, rey de Hamat, que llevó a David regalos de plata, oro y bronce tras su victoria sobre Hadad-ezer 2 Samuel 8:10. No tiene ficha propia en eLogos.