Jonás es el único profeta de la Biblia cuya historia es, sobre todo, la de su desobediencia. Su libro no es una colección de oráculos, como los de los demás profetas: es un relato, y el mensaje que Jonás predica ocupa en él una sola frase. Lo demás cuenta cómo intentó escapar de Dios y cómo discutió con él.
Fuera de su libro, la Biblia lo menciona una vez, y en otro papel. En el reinado de Jeroboam II, Israel recuperó sus fronteras desde la entrada de Hamat hasta el mar Muerto «conforme a la palabra de Jehová» anunciada por su siervo Jonás, hijo de Amitai, profeta de Gat-hefer 2 Reyes 14:25. Es decir: antes de ser el profeta que huyó, Jonás fue un profeta de buenas noticias para su propio reino.
El perdón de Nínive disgusta a Jonás hasta la ira, y por fin explica por qué había huido: sabía que Dios es clemente y piadoso, tardo en enojarse y grande en misericordia, y que se arrepiente del mal Jonás 4:1-2. Son las palabras con que Dios se había presentado a Moisés Éxodo 34:6, pero Jonás las dice como un reproche. Y pide la muerte Jonás 4:3.
Dios le responde con una pregunta —«¿haces tú bien en enojarte tanto?»— y con una lección práctica. Jonás sale de la ciudad, se hace una enramada y se sienta a ver qué pasa. Dios hace crecer una planta que le da sombra, y Jonás se alegra mucho; al amanecer siguiente un gusano la seca, y con el sol y un viento solano Jonás vuelve a desear morir Jonás 4:4-8. Dios le hace ver la desproporción: tienes lástima de una planta en la que no trabajaste, que en una noche nació y en otra pereció, ¿y no tendré yo piedad de Nínive, donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir su mano derecha de la izquierda, y muchos animales? Jonás 4:9-11
El libro termina con esa pregunta. No cuenta qué respondió Jonás.
¿Qué clase de libro es Jonás?
Cómo lo recuerda la Biblia
Cuando le piden una señal, Jesús responde que no se dará otra que «la señal del profeta Jonás», y la explica de dos maneras: como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra; y los hombres de Nínive, que se arrepintieron con la predicación de Jonás, condenarán a esa generación, porque «he aquí más que Jonás en este lugar» Mateo 12:39-41 Lucas 11:29-32.