Dos medidas en la misma escala
La escala hebrea de áridos tenía tres medidas principales unidas por múltiplos de diez: el gomer, el efa y el homer. Ezequiel fija la mayor: el efa es «la décima parte del homer», y la medida de todo «será según el homer» Ezequiel 45:11. El Éxodo fija la menor: «un gomer es la décima parte de un efa» Éxodo 16:32-36. Un homer, por tanto, eran cien gomeres.
| Medida | Cuánto es | Equivale a |
|---|---|---|
| Homer (o coro) | la mayor | 10 efas = 100 gomeres |
| Efa | la intermedia | 10 gomeres |
| Gomer | la menor | la décima parte de un efa |
En español los dos nombres se parecen tanto que es fácil confundirlos, pero en hebreo son dos palabras distintas: jómer está emparentada con «asno» (lo que carga un asno) y ómer significa también «gavilla» (un manojo de espigas). Una forma sencilla de recordarlo: el homer es la medida grande y el gomer, la pequeña.
El gomer: la ración del maná
En el desierto, Dios manda recoger el maná según lo que cada uno coma: «un gomer por cabeza». Unos recogían más y otros menos, pero al medirlo con el gomer «no sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco» Éxodo 16:16-18. Pablo cita esa frase para animar a los corintios a compartir con los pobres de Jerusalén (2 Corintios 8:15).
Moisés manda además llenar un gomer de maná y guardarlo «delante de Jehová» para las generaciones futuras, y Aarón lo coloca «delante del Testimonio» Éxodo 16:32-36. Es el único caso en que una medida corriente queda convertida en recuerdo sagrado.
El homer: una carga de asno
El homer servía para cantidades grandes de grano y para valorar tierras. La ley tasa un campo consagrado según la semilla que necesita: «un homer de semilla de cebada se valorará en cincuenta siclos de plata» Levítico 27:16.
Los profetas lo usan para hablar de cosechas fallidas. Isaías anuncia a los que juntan casa con casa que «un homer de semilla producirá un efa» Isaías 5:10: se siembra diez y se cosecha uno. Y Oseas, para rescatar a su esposa, paga «quince siclos de plata y un homer y medio de cebada» Oseas 3:2.