Job maldice el día en que nació y discute con sus amigos
Job 3Job 3:1-26
Antiguo TestamentoJobEl relato lo sitúa en un mundo patriarcal (riqueza en ganado, sin Israel ni Ley ni Templo); la fecha de composición del libro está discutida.26 versículos
Job rompe el silencio maldiciendo el día en que nació Job 3:1-3. No
maldice a Dios —lo que el acusador predijo— pero tampoco se resigna: pide no haber
existido.
A partir de ahí se abre un debate en tres rondas. Los amigos sostienen una idea
ordenada y, para su época, piadosa: Dios es justo, luego castiga al culpable y premia
al inocente; si Job sufre así, algo hizo. Elifaz lo insinúa con cortesía, Bildad lo
argumenta, Sofar lo dice sin rodeos. Job responde que es inocente, que la realidad no
funciona así —hay malvados que prosperan y mueren tranquilos— y hace algo que sus
amigos consideran insolente: no le pide a Dios consuelo, le pide un juicio. Quiere
comparecer, exponer su causa y que le digan de qué se lo acusa.
Entre los discursos aparece una de las frases más citadas del libro: «Yo sé que mi
Redentor vive» Job 19:25.
Job cierra su defensa con un juramento de inocencia larguísimo, en el que enumera todo
lo que no hizo y se somete a la maldición si mintió Job 31:35-37.
Después, los amigos callan.