Ese día Débora y Barac cantan el gran poema de la victoria Jueces 5:1. En él, Débora llama a Barac por su nombre: «Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam» Jueces 5:12, y recuerda que los príncipes de Isacar, como Barac, se lanzaron a pie al valle Jueces 5:15. La tierra reposa cuarenta años Jueces 5:31.
Su papel dentro de la Biblia
Barac es el brazo militar de una liberación en la que la iniciativa es de Débora y el golpe final, de Jael. El relato lo pone en su sitio sin despreciarlo: cumple la orden, gana la batalla y canta la victoria. Samuel, en su discurso de despedida, lo cuenta entre los libertadores que Dios envió a Israel, según la Reina-Valera, que sigue a la traducción griega; el texto hebreo dice «Bedán» 1 Samuel 12:11. La carta a los Hebreos lo incluye entre los que «por fe conquistaron reinos» y «pusieron en fuga ejércitos extranjeros», junto a Gedeón, Sansón y Jefté Hebreos 11:32-34.