Como Felipe, Tomás es en los tres primeros evangelios solo un nombre en la lista de los doce
Mateo 10:3Marcos 3:18Lucas 6:15. Es el cuarto
evangelio el que lo convierte en personaje, y lo presenta tres veces con su sobrenombre:
«Tomás, llamado Dídimo» Juan 11:16Juan 20:24Juan 21:2.
El evangelista traduce así para sus lectores griegos lo que el nombre arameo ya decía:
Tomás quiere decir «mellizo».
En la cena de despedida, Jesús dice a los discípulos que va a preparar lugar para ellos y que
ya saben adónde va y conocen el camino Juan 14:2-4. Tomás lo contradice sin rodeos:
no saben adónde va; ¿cómo van a saber el camino? Juan 14:5
A esa pregunta responde Jesús con una de sus frases más conocidas: «Yo soy el camino, y la
verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» Juan 14:6. En este evangelio
Tomás es el discípulo que dice en voz alta que no entiende, y su pregunta da ocasión a la
respuesta.
Después
Tomás está entre los siete discípulos que vuelven a pescar al lago y ven al resucitado en la
orilla; en esa lista aparece el segundo, después de Pedro Juan 21:2. La última
mención bíblica es la lista de los once en Jerusalén Hechos 1:13.