En el Sinaí, Dios le pide a Moisés que suba y espere allí: le dará unas tablas de piedra con la ley y los mandamientos Éxodo 24:12. Moisés entra en la nube y se queda en el monte cuarenta días y cuarenta noches Éxodo 24:18. Al terminar recibe dos tablas de piedra que el texto describe como escritas con el dedo de Dios Éxodo 31:18, y se detiene en los detalles: estaban escritas por ambas caras, y tanto las tablas como la escritura eran obra de Dios Éxodo 32:15-16.
Mientras tanto, abajo, el pueblo se ha cansado de esperar y ha fundido un becerro de oro Éxodo 32:1-6. Moisés baja con las tablas en las manos, ve el becerro y las danzas, y las arroja: se hacen pedazos al pie del monte Éxodo 32:19.
Obra de arte