Gad es el séptimo hijo de Jacob y el primero que tuvo con Zilpa, la sierva de Lea Génesis 30:9-11 Génesis 35:26. El Génesis no le atribuye ninguna acción propia. Su nombre, las palabras de Jacob y de Moisés sobre él y la historia de su descendencia, la tribu de Gad, cuentan lo que la Biblia quiso recordar de él: una tribu de frontera, siempre atacada y siempre devolviendo el golpe.
La bendición de Jacob a Gad es casi solo un juego de palabras: «Gad, ejército lo acometerá; mas él acometerá al fin» Génesis 49:19. En hebreo, gad gedud yegudennu wehu yagud ʿaqev: el nombre, «tropa» y «atacar» suenan igual, y la última palabra, ʿaqev, es «talón», es decir, la retaguardia del enemigo que huye.
Moisés lo bendice con la imagen de un león: «Bendito el que hizo ensanchar a Gad; como león reposa, y arrebata brazo y testa». Gad escogió para sí la primera parte de la tierra, y aun así cumplió con lo que Dios mandó a Israel Deuteronomio 33:20-21.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
Su tribu vivió en la frontera oriental, frente a amonitas, moabitas, arameos y tribus del desierto, y la Biblia la recuerda por sus guerreros. Crónicas describe a los gaditas que se unieron a David como hombres «de guerra muy valientes», con rostros «como rostros de leones» y ligeros «como las gacelas sobre las montañas» 1 Crónicas 12:8, y cuenta sus guerras contra los agarenos 1 Crónicas 5:18-22. Por su situación fue también de las primeras en ser deportada por Asiria 1 Crónicas 5:26, y Jeremías se pregunta por qué los amonitas ocupaban ahora sus ciudades Jeremías 49:1.
En la ciudad que ve Ezequiel, una de las puertas del lado del mar lleva su nombre Ezequiel 48:34, y Gad figura entre las doce tribus del Apocalipsis Apocalipsis 7:5.
Otros con el mismo nombre
- Gad el profeta, el vidente que acompañó a David desde que huía de Saúl 1 Samuel 22:5, le anunció el castigo por el censo y le mandó levantar el altar en la era de Arauna 2 Samuel 24:11-19, y dejó escrita una crónica de su reinado 1 Crónicas 29:29. No tiene ficha propia.